Chicos, hoy es un día super triste, el día Sábado 19 que recién pasó encontraron muerto al autor de Crayon Shin-Chan, Yoshito Usui, debido a que sufrió un accidente mientras hacia senderismo cerca de la Montaña Arafune. Usui, de 51 años, era aficionado al trekking y salió el día 11 de Septiembre asegurando que volvería el mismo día, obviamente al no llegar, se movieron la policía tanto de Gunma como la de Nagano pero no habían podido dar con él y lo creían perdido, la cosa es que el Sábado un senderista vió un cuerpo en un lugar inaccesible asi que trajeron helicópteros de rescate para poder sacarlo para darse cuenta que era el mangaka desaparecido. Es terrible cuando alguien se accidenta, es aún más terrible cuando muere, y Usui-San deja un agujero que será difícil de llenar, ya que su manga mas famoso, Crayon Shin-Chan, el cual a pesar de que lleva miles de hojas de dibujo hechas y mas de 600 episodios al aire en serie de anime quedará inconcluso, quizás para siempre. Pero, ¿por qué es tan importante Crayon Shin-Chan?. Probablemente todos los que leen NERDORAMA.cl ya están familiarizados con nuestro amiguito Shinnosuke Nohara (al cual cariñosamente le llaman Shin-Chan) un niño de 5 años, hincha cocos como pocos, maleducado, porfiado, medio flaite pero increíblemente inteligente y gracioso para alguien de su edad, el cual pone a sus padres Hiroshi y Misae Nohara (Harry y Mitsy en la traducción latina) en constantes problemas, además de sus profesores del jardín, y en realidad a todo aquel quien lo rodea. A Shin-Chan siempre lo tomo como ejemplo en mis clases de Manga en el Instituto Chileno-Japonés por la sencilla razón de que muchos chicos se sienten presionados porque quieren dibujar como sus ídolos y se frustran fácilmente cuando no lo logran, sin embargo cuando ven mangas o series como Shin-Chan, las cuales parece que estuviesen dibujadas por un niño chico, se dan cuenta que el dibujo, si bien es importante para un manga, no es lo más importante, sinó que el armar una buena historia el hacerla con cariño y el poder crear personajes creíbles (independiente de lo graciosos y ridículos que sean) es la garantía del éxito. ¡Y ésto es lo que pasa con esta serie!, Shin-Chan es una parodia y un reflejo del comportamiento de la sociedad Japonesa, que si bien ellos cultivan una dedicación casi obsesiva a perfeccionar todo lo que hacen o emprenden, socialmente están bastante anquilosados y no poseen muy buenas habilidades de relación entre sus pares, lo cual provoca que sean individualistas y hasta incluso algo indolentes con lo que los rodea, Shin-Chan se aprovecha de todo eso para sacar ventaja y muestra lo ridículo que pueden llegar a ser algunas normas culturales de miles de años de antigüedad.


Esta serie es tán exitosa que el gobierno Japonés le ha pedido expresamente a Usui-San que muestre distintos pueblos de Japón en su serie (si se dan cuenta en la serie viajan mucho a muchos lados) con el fin de promover la cultura Japonesa en su plenitud, asi como sus comidas y costumbres, las cuales, obviamente Shin-Chan se pasa por donde quiere y hace lo que le plazca, algo inpensado para una persona y mucho menos un niño pequeño en Japón. Esta serie se ríe de todo y de todos, y pienso que esa es una buena filosofía de vida, el provocar cambios en lo que no te gusta de tu sociedad, haciendo una mofa inteligente de lo que te rodea, provoca menos rechazo cuando te ries que cuando te enojas. Ahora, la serie que ustedes ven en televisión es muy diferente al manga.


Ya que si bien el mismo tipo de dibujo hace parecer que es un Kodomo Manga en realidad es un manga para adultos, es por eso que van a ver situaciones incluso algo subidas de tono en el manga que en la serie fueron o bien obviadas o suavizadas con el fin de llegar a un público más amplio (por lo que les decía del gobierno Japonés). Vamos a echar de menos a Usui-San, el maestro, el que me enseño a mi y a mis alumnos que la inteligencia debe prevalecer sobre la habilidad del dibujo para hacer una buena historia, y que el éxito depende de la dedicación y el cariño más allá que si tienes o no tienes la habilidad, gracias Usui-San por demostrarme que todos podemos.

Vaya con Dios, Yoshito Usui (1958-2009).

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